Ahora es fácil saber quienes son del partido de la Esperanza sólo con fijarse los que cabecean con la mirada ojiplática en las montañas nevadas y el culo al aire. Porque con el culo al aire ha dejado el candidato elegido a presidente de las últimas elecciones perdidas, a todos aquellos que escuchaba enarbolado el semblante y el pecho erguido aquella inflama de hace solo un año cuando desde un video-como cualquier estrella de O.T. versión casera-llamaba a echarse a la calle con la bandera y el "vivaspaña" para que todos nos sintiéramos orgullosos de haber nacido al sur de los Pirineos.
Pues ya está. Ya ha dejado claro lo que piensa. Sobran las palabras. A otra cosa... que esto me está dando cantidad de vergüenza ajena.